Principales competencias pedagógicas del docente en la nueva normalidad
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Presentación de 1er Directorio Escolar
1er Directorio Escolar se complace en presentarles los artículos contenidos de la Revista Inspiración Educativa México No. 5 que dicta el Dr. Ezequiel Chávez Collí.
Síntesis Curricular

Embajador en México de T4 Education del Reino Unido.
Embajador de HundrED, Finlandia
Es Doctor y Maestro en Educación, Diplomado en Pedagogía por el Institut Universitaire de Formation des Maitres (IUFM) de Le Mans, Francia. También cuenta con una formación en Filología en Lengua Francesa por la Universidad de Toulouse, Francia. Realizó la licenciatura en Educación en la Escuela Normal “Justo Sierra Méndez” del estado de Campeche, México.
Es investigador, analista, asesor e integrante de comités académicos internacionales en Francia, Reino Unido y Finlandia; y es autor de importantes artículos sobre Educación y Política Educativa. Es articulista en varias publicaciones de prestigio y evaluador certificado por el CENEVAL. También es evaluador de las innovaciones educativas para el Spotlight on 21st Century Skills en América Latina y el Caribe en alianza con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Es conferencista nacional e internacional de temas selectos de pedagogía.
Entre sus cargos, se desempeñó como asesor en la Secretaría de Educación en el Estado de México, asesor de la Junta de Gobierno del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación y asesor en el Centro de Actualización del Magisterio en el Estado de México. Impulsor de varias iniciativas para el intercambio bilateral entre México y Francia para la creación de intercambio de maestros y para el fortalecimiento de la enseñanza del francés y el español en ambos países.
Ha participado en Paris, en el Global Forum on Environment y en la Conferencia “Equidad de Género en los negocios” en la OCDE; asimismo, participó en la Conferencia Mundial de “Inteligencia Artificial” efectuado en la UNESCO.
Recientemente, participó en el Vigésimo aniversario del Programa de Asistentes: MéxicoFrancia en el Centro Internacional de Estudios Pedagógicos (CIEP) de Sevres, Francia.
También es innovador, evaluador y asesor para el diseño de la nueva familia de Libros de Texto Gratuito (LTG) de la Secretaría de Educación Pública.
Presentación de la Revista Inspiración Educativa México No. 6
Estimado lector, es un gusto saludarle y presentarle la sexta edición de la revista digital Inspiración Educativa México. En esta ocasión con el tema «Retos y competencias pedagógicas en la nueva normalidad». En estos últimos meses los actores educativos comienzan a consolidar, poco a poco, el trabajo a distancia y los alumnos a adaptarse a esta nueva realidad. Aunque la política educativa en nuestro país ha procurado atender la función social de la escuela lo cierto es que existen retos pendientes para garantizar el derecho a una educación de calidad y bienestar para las niñas, niños, adolescentes y jóvenes. La tarea es ardua porque la pandemia aceleró el proceso para que la escuela transite hacia un modelo híbrido o mixto. Este modelo combina herramientas y recursos didácticos de la modalidad presencial y a distancia, teniendo como finalidad mejorar la calidad educativa en términos de relevancia, eficacia, efectividad, congruencia y eficiencia.
Los docentes comienzan a involucrarse -progresivamente- en el uso de las tecnologías, las aplicaciones y los recursos digitales para administrar y gestionar el proceso de enseñanza-aprendizaje. Paralelamente, los directivos las emplean para dirigir, organizar, guiar, asesorar y seguir la implementación del programa escolar para garantizar que todos los alumnos aprendan.
Las circunstancias actuales han ocasionado que en esta edición se incorporen artículos de interés para docentes, directivos e interesados en la educación que permiten comprender la nueva realidad educativa que viven los actores educativos y los principales desafíos de la comunidad educativa. El regreso a clases será con el modelo híbrido para dar continuidad a la enseñanza y al aprendizaje debido a que tomará algún tiempo para aminorar los efectos del virus COVID-19.
Le deseo mucha salud, bienestar y una excelente lectura.
Ezequiel Chávez Collí.
Principales competencias pedagógicas del docente en la nueva normalidad
Dr. Willian Rubén Salazar Góngora
Catedrático en Universidades de Quintana Roo.
La nueva normalidad que se ha implementado en nuestro país trae consigo que como docentes cambiemos hábitos, adaptemos y rediseñemos nuestras conductas y actitudes, sobre todo, nuestras formas y estilos de enseñanza. El campo de las competencias pedagógicas del docente se verá permeadas por un cambio significativo en su estructura y función.
El coronavirus ha venido a cambiar la forma y el estilo en que se imparte la educación y, por si fuera poco, ha propiciado una simbiosis entre la escuela y el hogar.
Ambas instituciones sociales ahora convergen en el mismo lugar tras las necesarias regulaciones efectuadas durante las indicaciones del Gobierno Federal a través de la Secretaría de Salud.
Cada familia de esta sociedad tiene sus muy peculiares formas de vida y en ellas se destacan sus fortalezas económicas, sociales, culturales y tecnológicas; y sus áreas de oportunidad.
Según la UNESCO, más de 861.7 millones de niños y jóvenes en 119 países se han visto afectados al tener que hacer frente a la pandemia global que nos ha sacudido este año. Millones de familias en EE. UU. se han tenido que unir al 1.7 millón de niños que se encuentran enrolados en la educación en el hogar (Homeschooling). Al igual que en México, donde la Secretaría de Educación Pública (SEP) ha extendido el período vacacional desde el 23 de marzo al 17 de abril del 2020 (Villafuerte, 2020).
No obstante, el ciclo escolar que culminó fue totalmente atípico y dejó entre ver una clarísima desventaja en el acceso a la educación de calidad para ciertos sectores. Pero al mismo tiempo dejó claro que no solo ocurrió para la clase media o baja, sino para todos los niños que no asistieron a clases.
México tiene una enorme y muy marcada diferencia entre la clase media y la clase alta, no se diga la gran diferencia que existe en relación con la clase baja.
De acuerdo con el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación en México (INEE): Tratar de comparar la calidad de la oferta pública con la de escuelas “de paga” resulta absurdo, pues, además de las dificultades conceptuales propias a la elaboración de un instrumento de medición confiable, las condiciones a las cuales se enfrentan alumnos y docentes, tanto fuera como dentro del aula, son sumamente distintas. Aún más, los docentes de escuelas públicas muchas veces se ven restringidos por los recursos limitados con los que cuentan y, a pesar de las condiciones desfavorecedoras, logran idear estrategias para responder tanto a los planes y programas de estudio como a las necesidades particulares de sus alumnos. (Ramos, 2020).
Este análisis social genera, entre otras cosas, las complicaciones más diversas que nos podamos imaginar, y que se convierten sobremanera en grandes retos, por citar algunos:
• La dificultad que tienen los docentes para introducirse en un aula digital cuando la gran mayoría no están familiarizados con las plataformas.
• La complejidad en poder trabajar virtualmente y lo que genera inquietud en los niños.
• La percepción que muchos alumnos tienen de que los términos “cuarentena” o “confinamiento” tienen la posibilidad de concebirse como un periodo vacacional más, circunstancia que en el ciclo escolar anterior puso en jaque tanto a docentes como a padres, y más a los padres, pues, dicho sea de paso, tenían que trabajar en el “home office” un gran número. Y a los docentes porque al mismo tiempo jugaban diversos roles en el hogar: maestros, padres de familia, compañeros de trabajo, entre otros.
• Otro de los grandes retos que el docente tuvo fue elegir entre una plataforma virtual para impartir conocimientos, largas guías de trabajo o utilizar la plataforma para la enseñanza utilizando la creatividad. Sin embargo cuando las políticas educativas le dieron la directriz el asunto quedó fuera de su alcance, ya que se implementaba la estrategia “Aprende en Casa” a través de la televisión abierta y de ello no podía tener el control pedagógico que hubiera querido, pues la programación estaba dada sin que la intervención de él fuera tan relevante más que para validar si el alumno estuvo frente al televisor e hizo las indicaciones señaladas, asignándole muchas veces la evaluación de un procedimiento didáctico que en algunos casos desconocía como docente, pues o estaba atento de la programación, o estaba en las reuniones virtuales que sus directivos le asignaban, o simplemente estaba ejerciendo los diversos roles que la familia le ofrecía.
Por el ejercicio de una competencia pedagógica se entiende el poner en práctica diversas estrategias para la práctica educativa; por lo tanto, se trata de lo que se da cuando el docente tiene la capacidad de movilizar varios saberes, recursos cognitivos y habilidades didácticas para hacer frente a situaciones del aula.
Concebir de esa manera a las competencias docentes nos lleva a algunos aspectos que se deben valorar:
a) Las competencias no son conocimientos, habilidades o actitudes en sí mismas, aunque movilizan, integran y organizan los recursos con los que el docente cuenta en ese preciso y específico momento en que ejerce la enseñanza.
b) La movilización de saberes, recursos cognitivos y habilidades didácticas para hacer frente a situaciones del aula solo resulta pertinente en una situación, y cada situación es única, aunque se la pueda tratar de igual manera al dar otras prácticas pedagógicas muy relacionadas entre sí.
c) El ejercicio de las competencias si bien es cierto que tiene que ver con operaciones mentales complejas como lo son: el razonamiento divergente, razonamiento analógico, razonamiento hipotético, razonamiento lógico, razonamiento silogístico, razonamiento transitivo y razonamiento inferencial (Peña, 1993) que son sustentadas por esquemas de pensamiento, que determinan en el docente, de manera consciente y rápida la manera de actuar o proceder ante tal o cual situación de aprendizaje de los alumnos, para realizarla de manera eficaz debe estar sumamente adaptada a la situación específica, tomando en cuenta el contexto y el diagnóstico grupal, algo que de cierta manera no es sencillo realizar y muchos docentes en el argot educativo le llaman “creatividad docente por vocación”.
d) Las competencias docentes se van afianzando durante la formación profesional del propio docente, se consolidan cuando el docente va al terreno de los hechos en el aula y se van fortaleciendo con cada experiencia didáctica que el propio docente tiene, así como en el intercambio profesional a través de las comunidades de aprendizaje que tenga con sus homólogos.
De acuerdo con (Perrenoud, 2007) para comprender el movimiento de la profesión docente, es necesario visualizarla en una cosmovisión de competencias, para lo cual plantea diez de ellas, mismas que hoy en día requieren renovarse y fundamentalmente reinventarse, veamos:
1) Organizar y animar situaciones de aprendizaje.
En esta competencia, el docente en la nueva normalidad va a ir de la mano con las televisoras, pero al mismo tiempo puede apoyarse de las tecnologías que conoce y que están a su alcance: el teléfono celular o la computadora con aplicaciones como el WhatsApp, el Facebook como las redes sociales más utilizadas durante el confinamiento. Pero también puede optar por comunicación síncrona como las videoconferencias a través de diversas plataformas (Google Meet, Zoom, Teams, GoToMeeting) que le permitirían una comunicación cara a cara en tiempo real; o también optar por la comunicación asíncrona a través de plataformas como (Google Classroom, Edmodo, Moodle, YouTube a través de videos, o incluso el correo electrónico que le permite también la comunicación, pero no en tiempo real). De aquí el docente debe generar su creatividad para amenizar el aprendizaje a la melodía que los alumnos prefieran.
2) Gestionar la progresión de los aprendizajes.
Esta competencia se presenta algo complicado, pues no se encuentra en la posibilidad de la cercanía y comunicación fluida con el alumno; ya que para concebir y hacer frente a situaciones hay que ajustarse al nivel y a las posibilidades de los alumnos, es indispensable estar con él y darle acompañamiento a través de su presencia. Implica también que el docente observe y evalúe a los alumnos en situaciones de aprendizaje, pudiendo hacerlo de manera síncrona, pero algo dificultoso de manera asíncrona. Reinventar esta gestión requiere de compromiso y creatividad.

3) Elaborar y hacer evolucionar dispositivos de diferenciación.
Que el docente logre hacer frente a la heterogeneidad del grupo, implica que juntos van a requerir nuevas estrategias que le permitan practicar un apoyo integrado, y al mismo tiempo brindar atención a los alumnos con dificultades de aprendizaje, es decir, tratar al grupo como si todos requieren mayor atención. De la misma manera, para desarrollar la cooperación entre alumnos, condición importante del proceso educativo, es necesario que se permita aún en la distancia de manera síncrona o asíncrona el trabajo colegiado, incluso puede optar por apoyarse de los padres de familia, poniéndolos a ellos en un nuevo papel constructivo y corresponsable del proceso educativo de sus hijos.
4) Implicar a los alumnos en sus aprendizajes y en su trabajo.
Implicar es un verbo transitivo que nos pide hacer participar a alguien en una situación específica, por tanto, que el docente pueda fomentar el deseo de aprender en sus alumnos con distancia de por medio va a ser una competencia renovada que se sumará a la explicitación de la relación que el alumno tiene con el conocimiento, así como su sentido de trabajo escolar para que de esa manera pueda desarrollar la capacidad de autoevaluación en el niño, considerando que aunque el padre de familia puede ser un apoyo, al mismo tiempo puede ser cómplice que no favorezca y que sustituya la labor constructiva del alumno.

5) Trabajar en equipo.
Hablar de un equipo, ha trascendido el concepto de presencia; hoy en día el docente puede propiciar que los alumnos realicen presentaciones comunes en colectivo, de manera colaborativa aún en la distancia y a través de las herramientas con las que cuenta él y sus alumnos o mejor sea dicho, los padres de sus alumnos (internet, conectividad, etc.), pues ello lo hará una persona que pueda afrontar y analizar conjuntamente situaciones complejas, prácticas que se presentan en la vida cotidiana y de cara a la crisis o conflictos que en su ámbito de hogar tenga, así como del contexto en que se desenvuelve.
6) Participar en la gestión de la escuela.
Hoy en día tanto síncrona como asíncronamente la comunicación es vital para la gestión escolar del plantel educativo y que sirva de paso para fortalecer el liderazgo directivo. Por ello es de suma importancia que el Programa Escolar de Mejora Continua (PEMC) eje rector del actuar de cada escuela, se construya en colectivo sin excusas ni limitaciones que lo impidan, que parta de las realidades inmediatas ya modificadas con el confinamiento, que descubra las fortalezas en su máximo esplendor, pero también que señale las áreas de oportunidad de cada familia. Pues es hoy en día la escuela a distancia es la que recibe familias y no solo alumnos.
7) Informar e implicar a los padres.
Si anteriormente era de algunos docentes un privilegio mantener comunicación efectiva y afectiva con los padres de familia, hoy en día con la nueva normalidad es requisito fundamental para avanzar juntos; ya que no solamente tiene que ver con comunicación en doble sentido sobre temas diversos, sino que requiere de implicar a los padres en la construcción de conocimientos para sus hijos, reto que se vuelve más complicado cuando el padre de familia tiene escolaridad inicial o nula. De esa magnitud la obra de cada docente: Educar familias.
8) Utilizar las nuevas tecnologías.
Las nuevas tecnologías hoy en día serán parte de las herramientas que el docente debe tener. El pizarrón y los plumones han llegado a ser sustituidos por las aplicaciones multimedia de las cuales el docente debe adquirir dominio en uso y práctica. Es una buena ocasión para trabajar proyectos que abarquen varias asignaturas, con frases y detonantes motivadores, en donde utilicemos todo el potencial que tienen nuestros alumnos. Esta puede ser una gran área de oportunidad para cambiar nuestra mirada del proceso de enseñanza-aprendizaje como presencialmente era concebido. Es, sobre todo, buen momento para utilizar las nuevas tecnologías y al mismo tiempo pedirles a nuestros alumnos aprendizajes significativos para ellos; ya que estas generaciones se encuentran más apegadas a la tecnología y a las comunicaciones.
9) Afrontar los deberes y los dilemas éticos de la profesión.
Con el confinamiento prolongado, el hogar ha adquirido nuevas formas de verse desde la perspectiva del niño, niña o adolescente, como convivir con el estrés laboral de algunos padres o con la falta de alimentos en algunos hogares; nos lleva a replantear la labor docente para que se sume a la prevención de la violencia en el hogar, a también luchar contra los prejuicios y la discriminación sexual, religiosa y demás, pero sobre todo para desarrollar el sentido de la responsabilidad de las familias, la solidaridad y el sentimiento de justicia que abonen en cada momento a la mejor convivencia diaria, aprovechando las fortalezas de cada familia y conformando equipos colaborativos desde la infancia.
10) Organizar la propia formación continua.
Con todo lo anteriormente expuesto, el docente no puede ni debe quedarse en el confort que en algunas ocasiones provee el confinamiento. Es momento de que el tiempo sea más provechoso al gestionar sus propias rutas de mejora profesional. Por fortuna existe la visión de las autoridades de propiciar y poner al alcance de los docentes la oferta educativa en línea, en muchas ocasiones sin costos para los mismos.
Perrenoud no se equivocó al plasmar estas diez competencias docentes pues nos llevan a visualizar los retos que desde el aislamiento social cada docente pudo presentar en su propio hogar y sobre ellos replantear como docentes, como profesionales en la educación nuestras propias competencias pedagógicas en la nueva normalidad, en la distancia pero con cercanía socioemocional.

Referencias
• Peña, J. I. (abril de 1993). Comprensión y razonamiento. El Enfoque cognitivo. Obtenido de:
http://bdigital.unal.edu.co/21902/1/18437-59782-1-PB.pdf
• Perrenoud, P. (2007). Diez nuevas competencias para enseñar. México. Obtenido de:
https://drive.google.com/file/d/1JqOl1ZU9O2MGd7CkIlcrclr8QdbfwQp/view?usp=sharing
• Ramos, J. A. (10 de marzo de 2020). La educación en tiempos de pandemia ¿Un problema para México? Obtenido de:
https://www.univa.mx/blog/la-educacion-en-tiempos-de-pandemia-un-problema-para-mexico/
• Villafuerte, P. E. (19 de marzo de 2020). Observatorio de Innovación Educativa del Tecnológico de Monterrey. Obtenido de:
https://observatorio.tec.mx/edu-news/educacion-en-tiempos-de-pandemia-covid19