La labor docente desde un punto de vista filosófico y los factores multiculturales
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MCE. Oswaldo Terreros Gómez.
Asesor Técnico Pedagógico en la Inspección Regional de Tehuacán, Puebla
La educación está en constante movimiento y en la autonomía de una conjetura por lo tanto se requiere ser crítico, perseguir la discusión, el cuestionamiento continuo y la reflexión concienzuda que emanan de la tarea fundamental de un educador. Parto de la premisa personal de que las verdades absolutas les pertenecen a los menesterosos.
Las ideas no son inmutables y en un marco global soy agente de cambio y el pilar fundamental desde el cual doy sustento a este ensayo que tiene como eje central la búsqueda de la verdad y como fruto la transcendencia del ser.
Para Morin, “cuando un sistema no tiene más poder para resolver sus problemas fundamentales, se destruye y entra en metamorfosis”, lo cual pudiera sugerir que la humanidad y el propio planeta pueden estar “a las puertas del fin de la historia”.
Es por ello que los sucesos que orientan mi filosofía de vida deben estar abiertos a debate desde el principio de la vida, al término de la propia existencia y más allá donde encontramos los senderos entre la vida y la muerte.
Si nuestro pensamiento es capaz de liberar el espacio y el tiempo de la percepción y la mente llega a un estado superior donde los deseos, planes o conceptos no forman parte de la misma, soy creador de nuevas formas de conocimiento que atiendan la exigencia del mundo actual.
El Armagedón es inminente, es tiempo de expansión de la nueva era donde la incorporación de las nuevas tecnologías de información y comunicación no debe tomarse de manera etérea ya que conllevan una responsabilidad eminente en el aspecto formativo.
Ser visionario es una meta, realizar propuestas pertinentes para el mejoramiento íntegro de una sociedad cada vez más desmembrada y egocéntrica es el núcleo de este ensayo.
DESARROLLO
La labor docente debe tomar en cuenta factores multiculturales ya que nos encontramos en una población cada vez más mutilada en donde la realidad cultural del hombre moderno entró en decadencia. Desde mi punto de vista es a causa de los medios masivos de información y comunicación que en lugar de fomentar el amor y la reflexión hacen del mundo un lugar de confort, de insalubridad, de sumisión y resistencia al cambio.
No obstante, debo destacar a las comunidades autóctonas que haciendo caso omiso de una cultura relativista expresan su realidad de una manera más significativa y llena de propósito a través de mitos ya que a diferencia del hombre neoconservador o posmoderno ellos reactualizan periódicamente su cronología y le dan valor espiritual a su sabiduría.
Esta época de incorporación de valores es vital para la realización de exámenes profundos y reflexivos de lo que hoy almacenamos en la mente y se hace expansivo en nuestra realidad.
La filosofía actual debe retomar la importancia de la convivencia familiar y poner atención a las actividades de los niños en las denominadas redes sociales, una cultura cibernética donde la supervisión constante por parte del educador y el padre de familia coadyuve en el desarrollo armónico de los seres humanos evitando trastornos sociales que la humanidad enfrenta, mismos que se pueden trabajar planteando una nueva ideología cuyo soporte sea el propio discernimiento y la ética personal.
En la sociedad contemporánea se debe fomentar la convivencia hacia una orientación democrática y de ciudadanía, esto obviamente es fuente de riesgos y contradicciones entre los actores que intervienen en el proceso educativo. Ya que es en esta relación escolar donde se generan prácticas de violencia, intolerancia, autoritarismo, delincuencia y otras manifestaciones contrarias a una coexistencia democrática a cuyos efectos la escuela, por constituir a su vez una comunidad, es sumamente sensible; por ello se convierte en productora y reproductora de los códigos socioculturales existentes entre ellos se integran el ejercicio de la violencia.
La violencia es un fenómeno sumamente complejo, variable y al mismo tiempo apegado al contexto sociocultural en que se produce. La Organización Mundial de la Salud (OMS), la define como:
El uso deliberado de la fuerza física o el poder, ya sea en grado de amenaza o efectivo, contra uno mismo otra persona o un grupo o comunidad, que cause o tenga muchas probabilidades de causar lesiones, muerte, daños psicológicos, trastornos del desarrollo o privaciones (OMS, 2002:5).
La perspectiva planetaria es esencial en la educación. No solo para percibir mejor el rompecabezas, sino para decidir de manera genuina la pertenencia a nuestra Tierra considerada como última y primera patria. El término patria incluye referencias etimológicas y afectivas de un ser andrógino, es decir, paternales y maternales. En este panorama de dualidad, es en la que se construirá a escala planetaria una misma conciencia antropológica, ecológica, cívica y espiritual. “Hemos tardado demasiado tiempo en percibir nuestra identidad terrenal”, dijo Morin citando a Marx (“la historia ha progresado por el lado malo”) pero manifestó su esperanza citando en paralelo otra frase, en esta ocasión de Hegel: “La lechuza de la sabiduría siempre emprende su vuelo al atardecer.”
La formación a nivel mundial exige el reto de estar preparado para orientar ya que no es suficiente dar conocimiento científico y tradicionalista, en este sentido es normal que se ofrezca una resistencia al cambio, pero la contraparte de esta y la propuesta es una revolución científica ampliando la realidad histórica y creando una imagen nueva reemplazando los viejos paradigmas y de lugar al nacimiento de la propia filosofía de vida.
La educación desde mi punto de vista debe accionarse como el cuerpo humano, en donde ninguna parte es más importante que el resto de las demás. Y en donde el conocimiento y su buen uso contribuyan al buen funcionamiento del todo.
Por otra parte, si no queremos pasar por la vida como espectros con carácter de oculto, debemos acudir con desafío a la única fuente de sabiduría y me refiero al conocimiento.
La unificación como pilar de la educación para conquistar la anhelada autonomía que favorezca la transformación de una sociedad en retroceso víctima de intereses políticos y de algunos gobernantes carentes de ética profesional y de coherencia entre lo que dicen y lo que hacen.
La propuesta es ser visionario y tener en cuenta la intencionalidad en cada acto, palabra, el acercamiento a nuestras raíces autóctonas puntualizando el intercambio profesional cooperativo que promueva entre otras cosas un cambio de actitud y de participación plural. La independencia como eje rector
La propuesta es ser visionario y tener en cuenta la intencionalidad en cada acto, palabra, el acercamiento a nuestras raíces autóctonas puntualizando el intercambio profesional cooperativo que promueva entre otras cosas un cambio de actitud y de participación plural. La independencia como eje rector de una verdadera democracia.
Los retos de la unificación desde el enfoque humanista e integral de la educación serán entre otros promover una visión completa en donde la eficacia y eficiencia de la labor como educador este inspirada en el amor y no en la ambición por ende fomentar las capacidades de fidelidad y rectitud primero en el propio mundo.
La unificación me desafía a respetar la diversidad del entorno, de dar herramientas necesarias para que el estudiante sepa elegir y además esté convencido de sus decisiones. Es decir, la educación de la libertad se hace efectiva en el diálogo y la construcción del propio criterio con base a la cultura histórica.
Este estilo de vida me desafía a entender a la inteligencia como la capacidad de percibir lo esencial y proyectarme más allá de mi persona. Me reta a ser humano y a comprender mis pensamientos y sentimientos, sabedor de que el cociente de éxito se atribuye a mis aptitudes emocionales y no a mi capacidad meramente intelectual.
Por último, me reta a demoler barreras sociales, culturales y políticas en donde el único obstáculo es hacer amiga o enemiga a la propia mente y el día de hoy decido por convicción y por libre albedrío hacer de mis pensamientos mis aliados en la búsqueda del amor a la labor docente por encima de la razón.
CONCLUSIÓN
Reflexionando en la muerte y dando un verdadero significado a nuestra vida; considero que el fin de la existencia va más allá del plano material, comprendo además que fuera de mi nada puedo ser. Negarse a uno mismo y dejar el espacio y el tiempo fuera de la percepción es tarea difícil pero no imposible. Estoy seguro que puedo lograrlo por convicción, permito que la conciencia planetaria actué en mi conducta regulando mi vida y teniendo siempre en cuenta mi muerte. Donde la ética y algo que va más allá de grados académicos den armonía a mi ser.
La filosofía de la cooperación, el dialogo, la tolerancia y el cuestionamiento constante donde la autonomía implique el reconocimiento del dimorfismo actuar en conjunto como lo hace el cuerpo humano en donde reitero que ninguna de sus partes es más importante que el resto de las demás. En donde los principios morales y la ética contribuyen al bienestar colectivo.
Para concluir estoy de acuerdo con Edgar Morin ya que la ecología de la acción implica precisamente ser diferente a los demás, tarea que ofrece un reto ya que lo tradicional hace difícil la independencia, pero con la capacidad de discernimiento y la firmeza de nuestro pensamiento se pueden demoler barreras sociales y aprender a convivir con el planeta.
Estar dispuesto es clave para realizar modificaciones a nuestra labor como educadores y apostar con convicción a este bello arte.
En el amor que le pongamos a nuestras actividades cotidianas será el ingrediente para transformarlas en actividades extraordinarias, seguro que obtendremos resultados de una nueva cultura de respeto y tolerancia hacia los demás. Siempre cuestionando y con la capacidad de diferenciar lo que nos llevará de regreso a casa donde una vez llegando debemos de cuidar y habitar este recinto sagrado e invitar a la verdad nunca por encima del amor a que crezca junto a nosotros. Como amante del mundo tengo la responsabilidad de resguardar el bien común y fijar una postura de solidaridad y respeto a mis semejantes.
REFERENCIAS
Morín, Edgar. Los siete saberes necesarios para la educación del futuro. Tr. Por Mercedes Vallejo. México, El correo de la UNESCO, 2001.
Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (2002), Informe Mundial sobre la violencia y la salud: resumen, Washington.
Prieto García, Martha Patricia (2005), “Violencia escolar y vida cotidiana en la escuela”en Revista Mexicana de Investigación Educativa, Vol. 10, no. 27, México, Consejo Mexicano de Investigación Educativa, pp. 1005-1026 http://www.comie.org.mx/v1/revista/visualizador.php?articulo=ART00024&criterio=http://www.comie.org.mx/documentos/rmie/v10/n27/pdf/rmiev10n27scB02n02es.pdf Consulta: 20 de diciembre de 2019.